
Extraño que estés a mi lado,
que me animes cuando desespero.
Tus palabras de aliento eran
ese empujón tan certero.
Las risas compartida eran especiales,
eran mi alegría.
Tus consejos, tu manera de ayudarme,
con una sonrisa todo lo resolvías.
Tus chistes cambiaban mi animo,
tus abrazos calmaban mi llanto.
Pocas y sencillas eran tus palabras
a salir de la depresión me ayudaban.
Hoy solo pienso sí volveré a verte,
a mi lado quiero tenerte.
Te necesito, sos la única persona
que me mantiene a salvo.
Cada segundo más te extraño.