Hoy iba como todos los Lunes a la mañana a la parada del colectivo para ir a gimnasia, en el camino se me cruza el almacenero que paseaba a su cachorro, y sí es inevitable no mirar a un perrito chiquito y no querer hacer un tipo de cariño, el cual nos recibe moviendo la cola demostrando su afecto, como si no conociera de toda la vida. Ya sentada en el colectivo, me puse a pensar (Oh sí es uno de los lugares que más me inspira para reflexionar sobre cualquier tema que me llame la atención. Pero esto no viene al caso por ahora.) y llegue a una pequeña conclusión. Yo soy igual a los cachorros: doy, regalo, cedo mi afecto a cuanta persona se me cruce en la vida por más que seas la madre Teresa de Calcuta o mismo Hittler, te daría mi aprecio demostrándolo con la sonrisa más gentil del mundo y ayudandote en lo que sea necesario siendo más fiel y buena que Lasy con bozal y atado. Quizás sea yo solita la responsable de ciertas cosas que me suceden. Algo que creo que nunca podré cambiar, es demostrar el aprecio que le tengo a la gente que más quiero. Es algo bueno, muy bueno hacer sentir a la gente que le importas y que la queres pero aveces es malo porque la gente no puede sentir lo mismo hacia vos.
[Geminiana]
Cambiante, es inestable e indecisa, activa, innovadora, ingeniosa,
comunicativa, soñadora, crítica. Le gusta vivir en el presente,
aunque siempre recuerda el pasado, aveces entra en estado
melancólicos. Le escapa a la rutina; necesita que los demás, en
especial su pareja, cambie cada día. Le gusta rodearse de personas,
es sociable. Suele ser nerviosa e irresponsable; es flexible,
adaptable, altamente influenciable. Tiene amores platónicos y
veces le huye a la estabilidad. Tiene demasiados objetivos en mente.
