Llamenme soñadora, loca, inocente, apresurada, aburrida o sola; lo que más le guste pero hasta que punto puede llegar mi imaginación para pensar o mejor dicho soñar que él me acompañaba al médico - si hoy me sentía mal, por eso falte al colegio, agregandole que me estoy quedando libre y que no había estudiado ni hecho el trabajo de proyecto. Así que el dolor que padecía tenia que parecer realmente grave y enfermo para que me den un justificativo. - Hasta me imaginaba cada diálogo, la manera en la cual caminaríamos agarraditos de las manos, sus comentarios con relevancia hacia la humanidad y cómo todo le parece tan mal y tan bien al mismo tiempo, los abrazos y besos que pide con mi permiso, su gran ego que tiene por andar bien en el skate, sus celos por cualquier mirada intrusa, y sus chistes y entre otras cosas estúpidas que me lo recuerdan. En mi pieza me puse a reflexionar del asunto y sí, me estoy obsesionando pero no de él, sino de lo que tuvimos. No estoy enamorada de él, ni siquiera me gusta digamos que me atrae. NO es ÉL, sino lo que FUIMOS, quizá no quiera repetir lo mismo con esa persona pero si esos besos, caricias, charlas y la forma de tratar. Me enamoré más de lo deje que me hagas, de lo que dejaste que te haga, de lo que los dos quisimos hacernos esa noche, la cuál no deja de rodar por mi cabeza cada vez que me voy a dormir o me encuentro realmente sola sin nada que me distraiga, más que de vos, más que tu persona física y sentimentalmente hablando. #