No voy a formar parte de tu dinámica moral, no voy a responder a tus normas, no voy a asistirte en la construcción de los cimientos de la intolerancia social. Voy a ignorar tus opiniones aisladas ya que no entendés lo particular, por ende resulta imposible que entiendas lo más abarcativo, lo universal. Lo que criticás, te diferencia a mí. Por suerte lo hace. Un quiebre en la piel, modificación corporal a tu ignorancia. Si decido abandonarlo será por elección propia y el día que lo haga, date por seguro que voy a exhibir con orgullo los vestigios de la cultura que me influyó, las marcas del modo de vida que elegí.