Es uno de esos días en los que DISFRUTÁS del estar sola, en los que no te importa tu apariencia, porque te sentís cómodamente en casa: Vestimenta obligatoria: pantuflas o algo que se le parezcan, un jogging, muy despeinada y sin una minúscula capa de maquillaje sobre tu rostro, que comés lo que querés, a la hora que querés porque estás sola, escuchás la música y al volumen que querés porque estás sola, tardar miles de horas bañandote ya que nada, ni nadie te apura. Pero siempre hay algo o mejor dicho alguien que rompe con esa hermosa estructura de tranquilidad con vos misma, él cuál tiene nombre y apellido pero mejor sólo lo llamaremos Maro.

Este llamó a casa para invitarme a su casa con la excusa "hace mucho que no hablamos, ni nos vemos" jaja, sí claro Maro en otras palabras "hace mucho que no cojo, ¿Querés venir a casa?" Le respondí que tenía que hacer cosas para mi abuela y hasta las ocho no me desoucupaba [mentí más cuando quieras Yezz], en fin me dijo que me llamaba en la semana para hacer algo con los pibes, que desde que algunos empezaron a trabajar, estudiar y/o ponerse de novios, ya no hay tiempo para los amigos. Hablamos boludeces y cortamos, antes repitiendome nos vemos en la semana con los pibes.
¿Para qué? No es que no quiera, estoy bien así. Bueno en realidad no quiero volver a cojer con Maro. Quisiera que el próximo sea una pareja [estable o no], pero que supure sólo esas ganas de tener sexo.