[Geminiana]

Cambiante, es inestable e indecisa, activa, innovadora, ingeniosa,
comunicativa, soñadora, crítica. Le gusta vivir en el presente,
aunque siempre recuerda el pasado, aveces entra en estado
melancólicos. Le escapa a la rutina; necesita que los demás, en
especial su pareja, cambie cada día. Le gusta rodearse de personas,
es sociable. Suele ser nerviosa e irresponsable; es flexible,
adaptable, altamente influenciable. Tiene amores platónicos y
veces le huye a la estabilidad. Tiene demasiados objetivos en mente.

El pasado te condena el mío está aca abajo ↓

martes, 20 de abril de 2010

Hay tantas formas distintas de volver al mismo lugar, hay mil maneras de ver y seguís mirando igual... Puedo escucharte tres horas prestando atención a todo. Puedo mirarte todo el día sin pestanear. O puedo cantarte despacio para no aturdirte. O puedo quedarme callada, armando una bola de lana. Y callar, callar... de nuevo. Y seguir, seguir respondiéndote "si". No llorar, llorar, por esto. Repetir que "sí" en un juego sin fin. Y callar, de nuevo. Si me escucharas un día, alguna vez, te podría sorprender. No más palabras rebuscadas que al final ni entendés. Y espero, y espero, mientras pienso en tu linda nariz, en tu risa tan fácil y en tu cara de enojo infantil. Sólo una noche más, para dormir en tus brazos, para dormir en tu piel. Como en un cuarto de cartón, tu voz resuena en todas partes, me veo sola en un cajón, de esos que nunca nadie abre. Necesito pensar que se puede curar la locura de amar a varios metros de la realidad. Necesito bajar, espero ver llover, verme caer como una gota más. Y poder ser tu realidad, ser de verdad. Y yo voy a volver a caer, y veo cosas que no están. E intento que desaparezcan y que ya no te asustés más cuando me veas semidespierta y te des cuenta de que loca o no: quererte mucho, siempre es la respuesta. Y si vos me agarrás, no me voy a soltar. Sé que a veces soy difícil y sé que lo intentás, es que a veces necesito que me abraces de más. Y sentir que me mirás y soy la unica que querés con locura. Que me llenes de esos besos que no me dejan pensar, que empecemos a sentirnos y dejar de respirar. Sé que no sos vos, sé que somos dos. Y decirte que te quiero mucho hasta que creas que es verdad; repetirte que te extraño aunque todavía estás. No me digás que está bien, no me digás que es normal, ya no hay nada que decir, nada más que hablar, ya tu tiempo terminó: y esta historia se acabó: no te quiero oir. Y ella sigue corriendo, corriendo, no está entendiendo que nunca lo va a alcanzar.